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Manolo Rusillo, In memoriam

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Desde Ingenia, el Consejo de Administración, la Dirección y toda la plantilla de Ingenia, queremos agradecer todas las muestras de condolencia recibidas por el fallecimiento repentino de nuestro compañero y director Manuel Rusillo.
 

Semblanza

Manolo se incorporó a la plantilla de Ingenia en 1.999, después de una fase previa de prácticas. En sus primeras etapas desempeñó funciones técnicas relacionadas con las comunicaciones y seguridad, mostrando desde el primer momento su compromiso y profesionalidad con su trabajo. Era Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad de Málaga.

Su primer gran reto profesional – después vendrían otros – sería como jefe del proyecto en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), inmerso en el desarrollo de una aplicación compartida con otros servicios públicos de empleo españoles, que habían recibido las competencias de intermediación laboral del Estado. Ese proyecto, multidisciplinar y complejo supuso el primer gran éxito de su carrera, su desplazamiento a Sevilla, y le facilitó la experiencia y conocimiento para las siguientes misiones que estaban por llegar. Se produjo además su cambio definitivo desde posiciones técnicas hacia la gestión, y muy específicamente, hacia la actividad comercial que vendría a continuación.

Puso en marcha la delegación comercial de Ingenia en Sevilla ya que, hasta ese momento, toda la actividad de negocio se atendía desde la sede central de Málaga, contribuyendo decisivamente a los logros de la compañía en las colaboraciones con la Junta de Andalucía y sus organismos, y otros clientes de su área de influencia territorial.

Posteriormente se incorpora al comité de dirección como Director Comercial de la compañía y finalmente, hasta la actualidad, como miembro de su Comité Ejecutivo.

Manolo Rusillo ha sido un profesional honesto, que encarnaba los principales valores de Ingenia, y que aplicaba sin descanso en su día a día. Amante de la calidad y el trabajo bien hecho, ponía siempre por delante los intereses de nuestros clientes. Exigente, tenaz, puntual, incansable, preciso y competitivo; vivía con pasión los logros de su equipo.

Tal vez su palabra preferida fue “ilusión”, en dura competencia con “entusiasmo”. Daba la máxima importancia a cada acción que ejecutaba, y ponía el máximo empeño en que todo se hiciera correctamente. Si, además, de esa acción por nimia que fuera, surgía un fruto, entonces la alegría, la sensación del deber cumplido y el ejemplo dado a sus colaboradores, eran compartidos y vividos con la pasión que aplicaba en todas las facetas de su vida. Manolo estaba casado y era padre de dos hijos pequeños.

Se ha ido pronto, dejando muchas cosas por hacer. Nosotros, no le olvidaremos.